Patógenos

Priones
Los priones son proteínas patógenas similares a los virus pero que carecen de ácido nucleico y que son capaces de multiplicarse ¡a pesar de no tener código genético! Afectan al sistema nervioso y al cerebro y actualmente la medicina convencional los considera intratables. Los priones son parte del problema en patologías como el cáncer (los tumores están invadidos por priones), Alzheimer, SIDA y en general el estado terminal de cualquier enfermedad. El número de priones aumenta al eliminar las Salmonellas (ya que de repente disponen de una gran cantidad de oro que los priones necesitan para reproducirse). También aumenta a medida que el Macra se reproduce. Algunos síntomas que delatan la presencia de priones son: confusión mental, depresión, apatía y sobre todo mareos. La carne de producción no ecológica puede contener priones. Para digerirlos la Dra. Clark recomienda tomar una mezcla de enzimas digestivas en ayunas (particularmente pepsina). El Zapper también es efectivo en la eliminación de priones. La receta completa de la Dra. Clark para eliminar priones incluye los siguientes productos:

RECETA Eliminación de priones
  • Seta Reishi (1 cápsula 2 veces al día)
  • Chaparral (1 cápsula 4 veces al día)
  • Cardamomo (¼ de vaso 5 veces al día)
  • Seta Shiitake (1 cápsula 3 veces al día)
  • Hierba Doncella (1 cápsula 3 veces al día)
  • Corteza de Abedul (té o cápsulas, 3 veces al día)
Tomar de 2 a 3 días. En caso de cáncer, no trate de eliminar priones hasta completar la quelación del oro o hasta que su análisis de orina dé Negativo en oro con el Syncrómetro. Dice la Dra. Clark: Las proteínas de prión están presentes en todos nosotros. Todavía no hay certeza sobre la verdadera fuente de los priones. Preliminarmente, cuando algunos órganos de nuestro cuerpo se inflaman (como el hipotálamo, pituitaria y páncreas, por este orden, en los casos de cáncer) liberan células libres al resto cuerpo. Si no hay suficientes niveles de pepsina para digerir estas células, los restos se convierten en priones. Nuestros glóbulos blancos comen priones, pero sólo si disponen de suficientes reservas de germanio, vitamina C y selenio. En caso contrario los priones no mueren y escapan a otras partes del cuerpo, principalmente al cerebro y nervios. Entonces aparecen pequeños dolores de cabeza y desorientación. La corteza de abedul es uno de los más potentes destructores de priones.