Parkinson

Cualquier toxina que invada el cerebro puede causar temblores. La Dra. Clark hace referencia a la Nocardia Asteroides (un género de bacteria Gram Positivas que se alimenta de titanio y tantalio para subsistir). También ha detctado la bacteria Clostridium Tetani (conocida por causar efectos de entumecimiento) y Shigellas invadiendo la médula ósea y el cerebro. La lista de compuestos tóxicos persistentes asociados al Parkinson es particularmente extensa. Pueden estar implicados: pesticidas organoclorados como el lindano y el dieldrin, pesticidas organofosforados, manganeso (metal pesado), MPTP (de estructura similar a la de algunos pesticidas), paraquat, metanol, dieldrin, glifosato (uno de los pesticidas más usados en todo el mundo), plomo, maneb, mancozeb, PCB-153, disulfuro de carbono, n-hexano, plaguicidas, Piretrinas, Piretroides, rotenona, etc. El sistema nervioso, por ser especialmente rico en lípidos, atrae la mayor parte de estos tóxicos favoreciendo enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson. La mayoría de estos contaminantes puede dañar las mitocondrias y precipitar su muerte. Las mitocondrias dañadas liberan radicales libres, lo cual colabora a una mayor destrucción celular. El Parkinson parece desarrollarse en parte, pero no únicamente, por la falta de dopamina (neurohormona). Si tiene platos de zapeo, se recomienda elegir una muestra de dopamina y zapear durante 20 minutos con el fin de estimular su producción (también puede tomar la homeografía de la dopamina).