Osteoporosis

En la Osteoporosis, las articulaciones tienen bacterias viviendo en los depósitos allí situados, una de ellas es la Haemophilus Influenza. Uno de los tóxicos relacionados con la Osteoporosis es el plomo. Este metal bloquea el hierro, calcio y molibdeno y, al depositarse principalmente en los huesos, interfiere con la formación de glóbulos rojos contribuyendo a problemas como la Osteoporosis y la Osteropenia. Las mujeres embarazadas, en estado de gestación o menopausia son más susceptibles a la acumulación de plomo en los huesos. El daño que producen los lantánidos, en cambio, se ve a gran escala y tiene que ver con su reacción con nuestro suministro de energía (nuestros fosfatos, especialmente ATP, ADP y AMP). La gente mayor y las personas enfermas no tiene casi ATP, ADP o AMP para que su cuerpo trabaje correctamente. Estos problemas están relacionados con lantánidos. El estado general es de fatiga. Los lantánidos son mucho más abundantes que el calcio, por lo que botan fuera el mineral.
 

Los problemas de densidad ósea, riego sanguíneo y musculares que comúnmente se atribuyen a la insuficiencia de calcio, vitamina D y luz solar, son también efectos producidos por la toxicidad de Lantánidos (de acuerdo con el Syncrómetro).

 
 
Por ejemplo, el terbio rivaliza especialmente con nuestro calcio en nuestro organismo. Diferentes localizaciones, momentos y clima afectan a nuestra ingesta de terbio y niveles de calcio. El terbio produce pequeñas ampollas de sangre y cardenales debido a que se adhiere a la trombina. Paralelamente, los pacientes con Osteoporosis presentan niveles bajos de secreciones estomacales. El ácido clorhídrico en el estómago es fundamental para la absorción de vitaminas y minerales como el magnesio y el calcio (debería obtener 1 gr de calcio diario procedente únicamente de su dieta). Tomar un exceso de calcio en forma de suplementos empeora la Osteoporois. Por otra parte, resulta inútil suplementar la dieta con estos nutrientes si el organismo no los puede absorber debidamente.
 
Otro factor desencadenante puede ser llevar una dieta baja en grasas saturadas (carne, huevos, queso, aceite de coco, etc.). Por lo menos el 50% de las grasas que ingerimos deberían ser saturadas para que el calcio pueda incorporarse a la estructura ósea. Tener en cuenta que aunque los productos lácteos contienen por si mismo mucho calcio, el cuerpo es incapaz de asimilarlo ya que al estar pasteurizados no contienen la enzima fosfatasa, que imprescindible para su absorción (de hecho, para comprobar que la pasteurización se ha realizado en óptimas condiciones se verifica que la leche no contenga esta sustancia). 
 
PROTOCOLOS RECOMENDADOS
  1. Alcalinizar la dieta.
  2. Desparasitación Herbal + Zapper 
  3. Limpieza de riñones de 6 semanas 
  4. Programa de quelación de metales pesados. Puede incluir Clorofila en el programa.
  5. Desparasitación de Ascaris y Tenia (los parásitos implicados son Ascaris, Anquilostoma, Strongyloides y Trichinella principalmente, el Zapper y la receta herbal los eliminan todos menos el Ascaris).
  6. Limpieza intestinal.
  7. Para mejorar la absorción del calcio: Betaína HCL y Pepsina.
  8. Para eliminar el fluoruro: Yodo Lugol, Vitamina E y Escaramujo (Vit. C).
OTRAS MEDIDAS
  • Dieta Hipotóxica. Deje de consumir agua clorada (asegurarse que su agua del grifo no contenga flúor). Los alérgenos a evitar son PIT (fenilisotiocianato) y Col. Búsquelos aquí. Se recomienda excluir completamente de la dieta cereales, legumbres y productos lácteos por lo menos hasta mejorar el problema. Igual que ocurre con otros nutrientes como el hierro y el cinc, el calcio presente en los cereales se encuentra unido a fitatos, lo cual implica que en su mayor parte el cuerpo no lo absorbe. Los cereales y las legumbres son alimentos desastrosos para la salud de los huesos.
  • Se recomienda zappicar todos los alimentos con la tabla de madera que se conecta al Zapper, Zappicator 
  • Para desintoxicar el plomo y el cadmio tome 1 cápsula de Ácido Tióctico antes del desayuno, comida y cena como mínimo durante 2 meses. En caso de llevar amalgamas metálicas en la boca, haga que se las extraigan y siga el programa de eliminación de metales pesados.
  • El Aceite de krill, 15 mg de Manganeso y 3 mg de Boro una vez al día son útiles para endurecer los huesos.
  • En invierno y también en verano si no toma el sol es muy importante suplementar con Vitamina D3 (800 IU al día). Nuevamente aquí intervienen los cereales (causando problemas). Desde hace tiempo se sabe que los cereales modifican el metabolismo de la vitamina D, nutriente indispensable para aumentar la absorción del calcio y prevenir el ratiquismo, enfermedad que provoca deformidad de huesos. De hecho, los científicos que estudian el ratiquismo en animales de laboratorio saben muy bien como inducirlo, alimentándolos con granos.
  • También es necesario eliminar el café.
 
La cuestión del calcio
Principalmente a través de la publicidad, la mayoría de nosotros hemos recibido el mensaje según el cual un consumo insuficiente de calcio puede acarrear problemas de pérdida de masa ósea y osteoporosis. Sin embargo, ésta es una verdad a medias. Si bien es cierto que yogures, leche y queso son alimentos que contienen mucho calcio, comerlos en abundancia no ayuda necesariamente a prevenir la osteoporosis. Al contrario, es casi seguro que su consumo favorezca a la larga la pérdida de masa ósea y la osteoporosis. Para explicar este proceso los científicos utilizan la expresión Equilibrio Cálcico. El Equilibrio Cálcico es la diferencia entre la cantidad de calcio que ingerimos de nuestra dieta y la cantidad que excretamos a través de la orina. Ambas partes de la ecuación son igual de importantes. En otras palabras, el Equilibrio cálcico no depende únicamente de la cantidad de calcio que se ingiera. De hecho, es muy posible estar en equilibrio consumiendo poco calcio si la cantidad que excretamos también es poca y, al revés, es fácil caer en desequilibrio si, aun comiendo muchos lácteos, la cantidad de calcio que eliminamos supera la que consumimos.

Muchas personas, incluyendo dietistas y nutricionistas, ignora que el principal factor determinante de la pérdida de calcio es precisamente otro tipo de equilibrio: el pH (equilibrio ácido-base). Cuanto más ácida sea nuestra dieta, más calcio excretaremos por la orina. Por poner un ejemplo uno de los alimentos más ácidos que existen son los quesos secos, que por otra parte nadie niega que sean una rica fuente de calcio. Si queremos retener una mayor cantidad de calcio, debemos alcalinizar nuestra dieta. Es por ello que incluimos el programa alcalinizante como parte prioritaria del tratamiento.