Metales Pesados

Talio
El Talio es un elemento altamente toxico igual que el Plomo y Mercurio. Este metal  se absorbe rápida y completamente cuando se ingiere, inhala o entra en contacto con la piel. Los síntomas de un exceso de Talio son: perturbación del sueno, disfunciones cardiacas, disfunciones en la visión, problemas dermatológicos, enfermedades hepáticas, alteraciones gastrointestinales, disfunciones renales, albuminuria y alopecia. Compuestos como el Potasio, Selenio y Azufre (por ejemplo el Glutatión) disminuyen la retención y toxicidad del Talio. Hay que tener en cuenta que la toxicidad del Talio tiene un periodo de latencia muy largo antes de que aparezcan los síntomas clínicos.
 
Principales fuentes:
Las principales fuentes de exposición son el agua potable, la sartenes y utensilios con revestimiento de Teflon y las amalgamas dentales (algunos plásticos y cristales pueden desprender talio). Otras fuentes de menor relevancia son: algodón blanqueado (utilice un pedazo de poliéster en sus frascos para suplementos en lugar de las bolas de algodón que traen), tiritas comerciales (utilice un pedazo de tela y esparadrapo como sustituto), palillos de dientes, toallitas sanitarias y pañales desechables (cambie a pañales re-utilizables de tela). Vendajes, gasas y discos de algodón desmaquillantes, bolsitas de tés e infusiones (excepto se indique lo contrario en la etiqueta, se blanquean con cloro), compresas, tampones, hilo dental y toallitas de papel ya que se esterilizan con cloruro de mercurio, que a su vez está contaminado por talio.