Hipertensión

La presión arterial óptima, por lo que al riesgo cardiovascular se refiere, corresponde a un valor sistólico inferior a 120 mmHg y otro diastólico inferior a 80 mmHg. Sin embargo, los valores muy bajos de presión arterial también obligan a una valoración clínica. El diagnóstico deber estar basado en la media de por lo menos dos lecturas o más tomadas en dos o más visitas al médico. El aumento de la presión arterial puede detectarse de manera casual en personas asintomáticas durante un chequeo. La hipertensión primaria es aquella en la que el médico es incapaz de identificar una causa. Este es el tipo más común de hipertensión y ocurre hasta en el 95% de los pacientes con la presión sanguínea alta. En cambio, la hipertensión secundaria tiene causas reconocibles. Por ejemplo, puede ser secundaria a una cirrosis, enfermedad renal o a ciertos medicamentos como la Cortisona, la Prednisona o la Indometacina.
 

Dice la Dra. Clark: Todos los casos de presión sanguínea alta que he visto pueden ser curados fácilmente eliminando el cadmio y otros contaminantes, seguidos de una limpieza de riñones.

 
Las toxinas de los hongos también tienen efectos sobre los riñones, especialmente la T2. La Dra. Clark la ha detectado en todos los casos de hipertensión. La T2 se encuentra presente de forma natural en judías verdes y guisantes secos pero puede detoxificarlos fácilmente dejándolos en remojo con una cucharadita de vitamina C durante 5 minutos o añadiendo vitamina C durante su cocción. Por otra parte se ha documentado que el arsénico beneficia todas las enfermedades cardiovasculares provocando especialmente arritmias e hipertensón. Otros tóxicos que pueden estar implicados son: dioxinas/TCDD, herbicidas fenoxiacéticos, disulfuro de carbono, PCBs, talio, mercurio, plomo y, sobre todo, cadmio. La principal fuente de cadmio son las tuberías metálicas. El cadmio, además de hipertensión, puede producir leucodermia, vitiligo, neuropatías periféricas y problemas intestinales. Según la Dra. Clark tiende a acumularse en los riñones.
 
PROTOCOLOS RECOMENDADOS
  1. Limpieza de riñón de 6 semanas + Apoyo Inmune 
  2. Programa de eliminación de metales 
  3. Producto recomendado: Aceite de krill 
OTRAS MEDIDAS
  • Dieta Hipotóxica. Dejar de consumir café, té y bebidas carbonatadas. Con los platos de zapeo se puede tratar específicamente sistema vascular, suprarrenales y riñones 2-3 veces a la semana.
  • Tomar gotas homeográficas para fortalecer las adrenales estabilizan la presión arterial en tiempo récord.
  • Suplemente con 1 cápsula de Q10 en el desayuno, Arginina (1, 0, 0) y 3 cáps. de Aceite de krill al día. La Arginina tiene el mismo efecto que la medicación con nitratos (Isoptin, Dilatrate, etc.) pero sin sus efectos secundarios como destrucción del endotelio (el recubrimiento sensitivo de los vasos sanguíneos). La Dra. Clark también la recomienda por la mañana como sustitutivo del efecto estimulante de la cafeína.
  • Muchos pacientes han dejado de utilizar la medicación para la tensión alta después de suplementar su dieta con Coenzima Q10. Además, puesto que estimula la secreción y síntesis de la insulina, es beneficiosa en el tratamiento de la Diabetes 
  • Para eliminar PCBs tomar ¼ o ½ vaso de aceite ozonizado en una sola dosis durante 1-2 días. Después suplementar con Lipasa-Pancreatina para digerir el aceite durante 4 días.
  • Otra forma de eliminarlos es zapear con platos colocando muestras de vasos sanguíneos (venas, arterias, y capilares), nervios y linfa para acceder al órgano y limpiarlo.
  • Muchos medicamentos como la Aspirina y el Iboprofeno producen hipertensión. Los beta-bloqueadores (tratamiento más común para la hipertensión) tienen efectos negativos sobre la salud cardiovascular a largo plazo (elevan los niveles de triglicéridos y disminuyen los de HDL) aumentando el riesgo de ataque cardíaco hasta un 60%. Si toma medicación para la presión alta deberá dejarla muy lentamente. Nunca de golpe ya que se corre el riesgo de sufrir un infarto. Este proceso requiere supervisión médica.
 
La cuestión de la sal
La sal está compuesta por cloruro y sodio. Aunque la mayoría de personas cree que el sodio es el responsable de sus efectos dañinos, en realidad el cloruro es tanto o más perjudicial. El cloruro, como los cereales, legumbres, carnes y lácteos, produce ácido en los riñones después de digerirse. Por ello, la sal es uno de los principales culpables de acidificación en la dieta. Si bien la sal es imprescindible, lo cierto es que la necesitamos en muy poca cantidad. Por otra parte no todas las sales son iguales. Existen enormes diferencias entre la sal de mesa común (refinada) y la sal natural. La primera está compuesta en un 97'5% de cloruro de sodio y un 2'5% de elementos químicos, entre ellos el aluminio (metal involucrado en el Alzhemier según la Dra. Clark). No conviene prescindir de la sal como recomiendan algunos médicos pero sí excluir totalmente la sal refinada. Una excelente alternativa es la flor de sal o sal artesanal.
Sal oculta
Aceitunas, anchoas, bacalao, panceta, pipas y patatas fritas son productos que todos sabemos que contienen mucha sal. Pero hay también ciertos enemigos silenciosos, alimentos que aunque no lo parezca tienen grandes cantidades de sodio. Estar atentos a: queso (más en los curados y secos que en los frescos), salsa de soja (es pura sal, la cantidad de sodio depende de la calidad de la soja, que normalmente es mala), copos de maíz (lleva 1023 mg de sodio, mientras que el muesli unos 200), arroz inflado, coca-cola (todos los refrescos carbonatados, aunque no lo parezca, contienen mucho sodio), congelados (muchas empresas congelan sus productos con sal; la cantidad de sal depende de la calidad del artículo).