L-Cisteína

La L-Cisteína es un aminoácido con azufre, al igual que la metionina, que contiene un grupo tiol (-SH). Al tener un pH ligeramente básico, este grupo se oxida y dos cisteínas pueden unirse mediante un enlace disulfuro formándose la Cistina. La cisteína también forma parte del glutation, un tripéptido que actúa como antioxidante, protegiendo frente al estrés oxidativo producido por especies reactivas de oxígeno, manteniendo un ambiente reductor dentro de la célula que impide la oxidación de proteínas. Esto ocurre gracias a la oxidación del grupo tiol de la cisteína del glutation. Es un aminoácido no esencial, lo cual significa que puede ser sintetizado por el cuerpo humano; en este caso, siempre que haya metionina suficiente. En algunos casos, como bebés, ancianos y personas con ciertas enfermedades metabólicas o que sufren síndrome de mala absorción intestinal, puede resultar esencial su suplementación. La cisteína no es tóxica a las dosis adecuadas y es catabolizada por el aparato digestivo y en el plasma de la sangre. Viaja a través del aparato digestivo y del plasma y se ve reducida rápidamente a dos moléculas de cisteína que entran en la célula.
 
FUNCIONES QUE DESEMPEÑA EN EL ORGANISMO:
Dentro del organismo realiza una serie de funciones. Estas son algunas de ellas:
  • Posee acción antioxidante.
  • Mejora las funciones inmunitarias.
  • Ayuda en la protección del hígado.
  • Favorece la eliminación de los metales pesados.
  • Previene la oxidación del colesterol dañino LDL.
  • Ayuda a desintoxicar el intestino.
  • Actúa como un potente mucolítico ayudando en la eliminación del moco denso de las vías respiratorias.
  • Previene las cataratas.
  • Previene el decaimiento de la retina.
  • Previene el cáncer
  • Puede relentizar el crecimiento de tumores.
  • Desintoxica el hígado, las células y el sistema linfático.
  • Previene las enfermedades cardíacas.
  • Previene la artritis.
  • Previene la diabetes.
  • Estabiliza el azúcar en la sangre.
  • Protege el sistema digestivo.
  • Retrasa el proceso de envejecimiento.
  • Optimiza el resultado atlético.
  • Reduce los daños al cerebro causados por una embolia.
  • Reduce los daños al corazón causados por una crisis cardiaca.
  • Protege los glóbulos rojos de la sangre.
 
SU DÉFICIT PUEDE PROVOCAR:
Su carencia puede ocasionar una serie de trastornos en el organismo; estos son algunos de ellos:
  • Alteraciones cardiovasculares provocadas por ateromas de colesterol.
  • Mayor predisposición a alteraciones hepáticas.
  • Mayor predisposición a infecciones.
  • Mayor predisposición a intoxicaciones orgánicas.
  • Mayor predisposición a enfermedades degenerativas.
 
DATOS A TENER EN CUENTA:
La L-Cisteína no produce efectos colaterales, sin embargo, personas con afecciones hepáticas o renales no deben ingerir grandes cantidades de aminoácidos sin las recomendaciones de un profesional de la medicina. No tomar suplementos de N-Acetil Cisteína (NAC) si tiene asma o si está embarazada o dando de lactar. En caso de sobredosis podría sufrir efectos secundarios de L-Cisteína como altos niveles de oxidación del cuerpo, reacciones alérgicas y problemas gastrointestinales como vómitos, diarrea y gases. Los efectos secundarios de la L-Cisteína han sido ampliamente documentadas en relación con las interacciones de ciertos medicamentos, a saber, la nitroglicerina. Esto puede resultar en aumento de la dilatación de los vasos sanguíneos, dolores de cabeza e incluso causarle un desmayo. Hable con su médico sobre las dosis de L-Cisteína suplementaria para evitar la mayor parte de los efectos secundarios de L-Cisteína. A las dosis recomendadas es muy segura.
 
ALIMENTOS RICOS EN CISTEÍNA:
Se encuentra en la mayoría de los alimentos con alto contenido proteico. Estos son algunos de ellos:
  • Origen animal: Pollo. Pato. Fiambre. Huevos. Requeson. Yogur. Pescados.
  • Origen vegetal: Vegetales. Pimiento rojo. Ajos. Cebollas (de cualquier variedad especialmente las moradas). Brócoli. Coles de Bruselas. Germen de trigo. Soja (siempre fermentada). Frutos secos. Semillas. Cereales integrales. Arroz integral. Legumbres.
Cebolla (cruda), rica fuente de Cisteína.
 
ENFERMEDADES EN LAS QUE SU USO PUEDE SER ACONSEJABLE:
En algunas enfermedades el uso de la cisteína puede estar recomendado, estas son algunas de ellas:
  • Aparato Digestivo: Congestión intestinal. Parásitos intestinlanes. Trastornos de la disgestión.
  • Aparato Respiratorio/Neumología: Asma. Bronquitis. Bronquiectasia. Exceso de mucosidad. Neumonía. Resfriados. Tabaquismo.
  • Cardiología: Crisis cardiacas.
  • Hígado: Congestión hepática. Insuficiencia hepática. Trastornos hepáticos.
  • Oftalmología: Cataratas. Desprendimiento de la retina. Trastornos de la vista.
  • Páncreas: Diabetes.
  • Trastornos del metabolismo: Trastornos del colesterol.
  • Traumatología/Reumatología: Artritis. Espondiloartritis anquilosante. Reuma. Sinovitis tóxica.
 
PROTOCOLOS DE LA TERAPIA CLARK QUE LA INCLUYEN:

 
OTROS:
  • Alcoholismo.
  • Cáncer.
  • Embolias cerebrales.
  • Envejecimiento.
Programa de desparasitación de Ascaris y Tenia.
La receta incluye Co Q10, aceite de oliva ozonizado en casa y L-Cisteína.
 
 
Referencias y bibliografía:
1 International Kidney Stone Institute. On the hydrophobic nature of cysteine. 952-10-3056-9 Interaction of alcohol and smoking in the pathogenesis of upper digestive tract cancers – possible chemoprevention with cysteine.