Alzheimer

La medicina convencional desconoce las causas de esta enfermedad. Para la Dra. Clark el Alzheimer es causado por la presencia de metales pesados, solventes y parásitos en el cerebro. El Ascaris y el Fasciolopsis Buski son dos parásitos portadores de una bacteria denominada Bacillus Cereus. Este microorganismo podría encerrar dentro de sí mismo uno de los mayores misterios biológicos. Al parecer cambia la polarización Norte a Sur. La polarización parece seguir un camino a través de la L- y D- tiramina y L- y D-tiroxina, nuestra hormona tiroidea. Cuando el B. Cereus está presente, los aminoácidos, uno a uno, siguen la tendencia a cambiar de estructura y polarización al mismo tiempo. El desencadenate empieza siempre con una sustancia llamada d-tiramina (sintetizada el propio Cereus). La d-tiramina es una amina especial capaz de transformar las sustancias de la zona circunstante de isómero (forma) L a forma D (moléculas dextrógiras como la propia d-tiramina). Los isómeros D esparcen la d-tiramina a los fenólicos cercanos, sintetizando d-tiroxina, d-fenilalanina, d-tirosina, d-histidina y otros. En combinación con compuestos fenólicos de giro igualmente dextrógiro, dan lugar a neuronas cerebrales dextrógiras. Esta alteración provoca la inhabilitación de las neuronas postsinápticas.
 
La presencia de moléculas dextrógiras (que giran en sentido de las agujas del reloj), fomenta la síntesis de prostaglandina de tipo 2 (PGE2) que provoca ruptura de tejidos y procesos inflamatorios. Cada órgano en el cuerpo tiene uno o varios alérgenos fenólicos y por tanto PGE2. En el caso del cerebro, el antígeno a evitar es el ácido caféico (puede encontrarse en naranjas, limas, pomelos, fresas, brócoli, té y café). Las limpiezas hepáticas pueden eliminar la mayoría de las sustancias fenólicas. Cabe añadir que si bien la inflamación es el primer marcador de daño en el tejido cerebral, no es mayor a la que puede encontrarse en cerebros de ancianos sanos. Que ello sea preocupante, según la Dra. Clark, depende en realidad de la proliferación y la ubicación de los patógenos en el cerebro. Una vez que se producen rupturas en los tejidos, la zona dañada e inflamada tendrá una carga negativa. El cuerpo intentará atraer compensatoriamente calcio (de carga positiva) pero al mismo tiempo estará atrayendo metales pesados (que también tienen carga positiva) y, entre éstos, el aluminio –principal causa del Alzheimer según la doctora.
 
En el cerebro, el aluminio destruye la estructura neuronal y elimina el magnesio de la tubulina (una glucoproteína responsable de la fabricación de los microtúbulos, indispensables para su necesaria rigidez). Un bajo consumo crónico de magnesio se asocia a un aumento de los niveles de depósitos tóxicos de aluminio, destructores de los microtúbulos. Por otra parte el Bacillus Cereus necesita aluminio para subsistir. En el Alzheimer las funciones enzimáticas cerebrales están alteradas (entre ellas el metabolismo de la glucosa). La síntesis de la adrenalina, noradrenalina, dopamina, serotonina y acetilcolina también se ven disminuidas (se recomienda elegir muestras en los platos y zapearlas para estimular su producción o tomarlas en gotas). Otra bacteria implicada es la Clostridium Botulinum. Cuando la C. Botulinum se detecta en un nervio o en el cerebro, su veneno bloquea la producción de acetilcolina (uno de nuestros neurotransmisores principales). La acetilcolina tiene muchas funciones: mantiene nuestros músculos funcionando, nuestra producción de jugos gástricos, nuestra propia respiración, etc. Interferir con la acetilcolina significa interferir con la vida en sí misma. Por ejemplo, las personas en silla de ruedas no están enviando acetilcolina a sus músculos. Donde quiera que aparece cualquier variedad de las Clostridium, deben ser eliminadas inmediatamente, sin mayor prioridad. Otros tóxicos y metales pesados en el cerebro de los enfermos son: mercurio, talio, hierro, freón, cadmio, oro, xileno, tolueno (la mayoría de ellos procedentes de herbicidas y pesticidas).
 
Tanto si aparece en la lista de ingredientes como si no, las pruebas del test por resonancia realizados evidencian la presencia de aluminio en productos tan dispares como: desodorantes, detergentes, verduras, fruta, agua de consumo público, cosméticos, jabón, lociones, cremas corporales, latas, cremas de protección solar, refrescos (desprendido por las latas), conservas en envase metálico, sal refinada (se añade para evitar que se apelmacen las máquinas), leche de soja, levadura de repostería, algunos medicamentos como los antiácidos y ciertas vacunas como la Hepatitis A y B, el Tétanos, la Polio, la Meningitis y la Gripe Estacional. Algunos medicamentos, como la Aspirina, habitualmente presentan un revestimiento de hidróxido de aluminio (glycinate). Si usted toma zumo de naranja u otras fuentes de ácido caféico, el ácido cítrico se transforma en compuestos de citrato de aluminio aumentando hasta 5 veces su capacidad para atravesar la barrera hematoencefálica e instalarse en el cerebro. En cambio, si el aluminio se combina con maltol –un aditivo presente en la mayoría de productos horneados–, la capacidad de éste para atravesar dicha barrera aumenta hasta 90 veces. Para identificar el maltol busque en las etiquetas E-636 y E-637 (corresponde al etil maltol que es incluso más nocivo).
 
El Aluminio no es un elemento esencial para el organismo. Un exceso de Aluminio puede inhibir la formación de alfa-ceto glutarato y dar como resultado niveles tóxicos de amonio en los tejidos. El Aluminio puede unirse a las bases fosforiladas de DNA e interrumpir la síntesis de proteínas y su catabolismo. Un exceso de este metal debería tenerse en cuenta cuando se observan síntomas de demencia pre-senil.
 
Además de mejorar la sensibilidad a la insulina, el Ácido Tióctico reduce los daños que causa el exceso de azúcar a las proteínas (glicación), por lo que resulta muy útil en pacientes con Diabetes y Alzheimer. La proteína amiloide, en el caso del Alzheimer, se aglomera siendo la glucosa una de las razones de que las proteínas se adhieran unas a otras y dejen de funcionar correctamente. Cuanto más azúcar se ingiera, mayores son los depósitos de proteína β-amiloide y, por tanto, más se agrava el Alzheimer. Hay algunos tejidos que se hacen resistentes a la insulina y por ello dejan pasar el azúcar y se dañan con el proceso de la glicación: cerebro, sistema nervioso, retina, endotelio (cara interna de las arterias) y riñones. El Alzheimer también es causado por la glicación que ocurre tanto en el cerebro como en los nervios. Agentes antiglicerantes como el Ácido Tióctico pueden curar las neuropatías (daños en los nervios) en pacientes con Alzheimer o con neuropatía diabética.
 
El 21% de los pacientes que reciben donepezil discontinúan el tratamiento debido a sus efectos secundarios. Desde hace tiempo se sabe que el donepezil y memantina (otro medicamento para tratar el Alzheimer) causan bradicardia (latidos de corazón lentos) y reducen el umbral epileptógeno. El Gingko Bilboa es prácticamente igual de efectivo que la medicación con donepezil en la mejora de los síntomas del Alzheimer pero sin efectos secundarios. Muchos científicos critican que la memantina no ha probado aún tener ningún beneficio en los casos de Alzheimer de leve a moderado.
 
Por otra parte, la exposición al flúor incrementa la producción de radicales libres en el cerebro mediante la activación de diferentes vías metabólicas relacionadas con la enfermedad del Alzheimer. A nivel experimental, se ha observado que el flúor ejerce un efecto inhibitorio sobre los ácidos grasos libres así como cambios significativos en la morfología del hipocampo, amígdala, corteza y cerebelo. Algunos de los efectos tóxicos del fluoruro sobre el tejido cerebral, son: reducción en el número de receptores a acetilcolina, disminución en el contenido de lípidos, daño al hipocampo y células de Purkinje, aumento en la formación de placas β-amiloide, exacerbación de lesiones inducidas por deficiencia de yodo y acumulación de fluoruro en la glándula pineal. 
 
El saborizante artificial diacetil (sabor mantequilla) añadido a las palomitas para microondas, ligado al Alzheimer: http://1.usa.gov/N46pEY Se ha descubierto que el saborizante para palomitas diacetil inhibe el mecanismo que elimina de forma natural la proteína beta-amiloide del cerebro, aumentando el riesgo o empeorando la enfermedad del Alzheimer.
Un producto adecuado para pacientes con Alzheimer para eliminar tóxicos en el cerebro es el Ácido Alfa Lipoicohttp://bit.ly/TxkVs4 El Ácido Alfa Lipoico es uno de los inhibidores más potentes de radicales libres y el único ácido conocido que llega fácilmente al cerebro, atravesando la barrera hematoencefálica.
 
 
Esta información está basada en los libros de la Dra. Hulda Clark. Los hallazgos de la Dra. Clark son fruto de años de investigación sostenida y autofinanciada con recursos propios. Le informamos que otros médicos o profesionales de la salud pueden no estar al corriente de esta investigación o bien no estar de acuerdo con las conclusiones de la Dra. Clark. Esta información se publica con carácter estrictamente informativo, amparándose en el derecho de libertad de expresión y no pretende ser sustitutiva de un diagnóstico ni tratamiento médico